jueves 5 de noviembre de 2009

Está la luna a secas


Lobos corriendo por mi piel

desaforados, en celo

ojos amarillos multiplicándose

como amebas

crecen

sobre el látex de mi cueva.


Necesito tocar algo

hasta que sea real

asirlo fuertemente quizás

estrangular


Voy a dejar atrás el arrullo
que invoco para poder domir
como duermen todos
los de-más
y que mueran
las cigarras
que ya no vuelvan más.

Tengo sed de noche

y sangre que huela a sangre.


Quiero sentir cómo se tensan

las fibras de mi vida

y desgarrarlas;

respirar tan sólo

porque amanece.


Esta noche quiero

ser parte de la jauría

y devolverme

la libertad a dentelladas;

sentir la carne desnuda

emerger sin mediaciones

con su perfume a óxido y melaza.



Puedo lamer

mi desesperación

y oír el chocar de quijadas

cuando se rompen las cadenas.

Aúllan. Aúllo.

Hoy no hay estrellas.


Está la luna a secas.



sábado 21 de febrero de 2009

Manoteando palabras en la caída...



Leer poesía de madrugada,
puede ser una buena idea
cuando estamos atrapados
en ese lugar de silencio
fuera de dos mundos
o entre éstos,
porque no se puede vivir ahí;
necesariamente hay que entrar
a alguno para poder seguir viviendo.
Hay que darle palabras al silencio...
... Entonces, leer poesía
puede ser la única manera de darle voz
a la muerte.

martes 21 de octubre de 2008

La esperanza de estar triste



Es invierno,
jueves,
el Sol queda al codo
y el malvón esta solo.

La tierra está fría,
blanquecina de escarcha;
mi cabeza oscila,
angulosa, triste,
luna de pájaros grises.

Ondea mi chal verde
melancolía venteañera.
Pero llega más alto,
con el viento violáceo,
y se hace torcaza,
poesía descalza.

¡Qué distante este invierno!
Han dempleado al juego
y los nudillos son números
de un ábaco silente.

La hiedra es mi pierna
que reposa desnuda,
sobre tréboles de luz
y almácigos de pan.
La hiedra se seca.

Mi chal verde ondea
verde- vivo verde- inquieto.
Sólo esperar es olvido,
mi latido es verdadero.



Publicado en "Los nuevos escritores latinoamericanos " 2004- Tomo V- Editorial Nuevo Ser.

jueves 9 de octubre de 2008

Las uvas son del que las corta



Era tu cuerpo tendido
un campo moreno de viñas
y yo quise todos sus racimos.

Mordiendo con lujuria casta
el contorno sombrío del alma
bebí tu amargura plateada,
ese mosto de luna hecho vino.

Era tu cuerpo tendido
un puñado de amaneceres
y todos los insectos que duermen
contra las paredes.

Caminando tus raíces de muerte
terminé sola a mitad del camino.
Porque la noche es mi suerte
yo quise todos los racimos.



Poema escrito en el año 2000, perteneciente al poemario Púrpura. Publicado en "Nuevos escritores latinoamaericanos 2004"- Editorial Dunken. 2003

Ilustración: Twiligt traveler, de Duy Huynh (todo lo que he escrito y desearía escribir, expresado en imágenes)

jueves 2 de octubre de 2008

Pasen y coman...


Todos me juzgan
a primera vista
por mi brillante superficie almibarada.
Muchos se ven tentados
a hurtar
las cerezas glaseadas que me adornan.
Pocos me aprecian
por mi proporción de crema pastelera.
Nadie nunca
nota
el agujero del centro
que me define como rosca.


Poema "Rosca de pascuas", recién sacado del horno... O sea de mi "poetry workshop". Es lo que se diría un "work in progress" (expresión que está tan de moda), porque aún no lo edité.
Poema ligerito, para acompañar el té.

viernes 26 de septiembre de 2008

Cinco Conmigo



Cinco cipreses.
Cinco son los muertos
que bajan por la calle;
y los días perdidos,
días de perdón y espera,
se descuelgan, mohosos, del alero.

Cinco mirtos.
Cinco eran los dueños
y nadie con abrigo;
y las horas de entrega,
horas de tensión y sueño,
se desvelan por los techos.

Cinco abetos.
Cinco son los dedos
que caen sin anillos;
y los años de promesas,
años de engaño y compromiso,
repican descarnados en la puerta.

Cinco... Sólo cinco
y el mundo se hizo conmigo.
Si dioses hacen siete,
yo dejé un par en el camino.



Poema escrito en el año 2000, perteneciente al poemario "Púrpura". Publicado en "Desde la palabra"- Editorial Dunken, 2005.

miércoles 24 de septiembre de 2008

Mar y Fuego


Hombre, yo fui para ti mar y fuego,
mil abrazos de corales amarillos
colmaron el estanque de tu cuerpo,
y así, fueron deshechos en tu olvido.

Mis llamas treparon tu columna,
para encenderla, para incendiarte.
¡Ah, no pudieron mis jóvenes medusas,
en todos sus intentos, despertarte!

¿Qué será de mis besos ondulantes?
que vibraban como cilias en tu boca.
Por medio de ellos quise acercarme,
alejar, de tus aguas, la sombra.

La vida no le da treguas al cobarde
y sólo desde el río llega el sueño.
¿Por qué tu alma duerme en el estanque?
Hombre, yo fui para ti mar y fuego.



Poema escrito en el año 1999, perteneciente al poemario "Púrpura" (1998-2001).

Publicado en "Los Nuevos Escritores Latinoamericanos 2004", Editorial Nuevo ser.