
Cinco cipreses.
Cinco son los muertos
que bajan por la calle;
y los días perdidos,
días de perdón y espera,
se descuelgan, mohosos, del alero.
Cinco mirtos.
Cinco eran los dueños
y nadie con abrigo;
y las horas de entrega,
horas de tensión y sueño,
se desvelan por los techos.
Cinco abetos.
Cinco son los dedos
que caen sin anillos;
y los años de promesas,
años de engaño y compromiso,
repican descarnados en la puerta.
Cinco... Sólo cinco
y el mundo se hizo conmigo.
Si dioses hacen siete,
yo dejé un par en el camino.
Poema escrito en el año 2000, perteneciente al poemario "Púrpura". Publicado en "Desde la palabra"- Editorial Dunken, 2005.
Cinco son los muertos
que bajan por la calle;
y los días perdidos,
días de perdón y espera,
se descuelgan, mohosos, del alero.
Cinco mirtos.
Cinco eran los dueños
y nadie con abrigo;
y las horas de entrega,
horas de tensión y sueño,
se desvelan por los techos.
Cinco abetos.
Cinco son los dedos
que caen sin anillos;
y los años de promesas,
años de engaño y compromiso,
repican descarnados en la puerta.
Cinco... Sólo cinco
y el mundo se hizo conmigo.
Si dioses hacen siete,
yo dejé un par en el camino.
Poema escrito en el año 2000, perteneciente al poemario "Púrpura". Publicado en "Desde la palabra"- Editorial Dunken, 2005.