
Es invierno,
jueves,
el Sol queda al codo
y el malvón esta solo.
La tierra está fría,
blanquecina de escarcha;
mi cabeza oscila,
angulosa, triste,
luna de pájaros grises.
Ondea mi chal verde
melancolía venteañera.
Pero llega más alto,
con el viento violáceo,
y se hace torcaza,
poesía descalza.
¡Qué distante este invierno!
Han desempleado al juego
y los nudillos son números
de un ábaco silente.
La hiedra es mi pierna
que reposa desnuda,
sobre tréboles de luz
y almácigos de pan.
La hiedra se seca.
Mi chal verde ondea
verde- vivo verde- inquieto.
Sólo esperar es olvido,
mi latido es verdadero.
Publicado en "Los nuevos escritores latinoamericanos " 2004- Tomo V- Editorial Nuevo Ser.